Los cuatro extractos proceden de plantas originarias de tres continentes. Describimos de dónde vienen y cómo se usan tradicionalmente — no lo que hace el producto.
Gimnema — la trepadora de la India
Gymnema sylvestre crece en los bosques tropicales de la India, Sri Lanka y el sudeste asiático. En la tradición ayurvédica recibe el nombre de gurmar. Es conocido su efecto sensorial: quien mastica una hoja fresca percibe después, durante un rato, apenas el sabor dulce. Los responsables son los ácidos gimnémicos, característicos de las hojas de esta planta.
Nopal — la verdura de México
Opuntia ficus-indica es la chumbera, el cactus de frutos comestibles (higos chumbos) y palas planas que en México se comen como nopales — a la plancha, cocidas o en ensalada. Las palas contienen mucha agua, mucílagos y fibra. El extracto de Gluconix se obtiene precisamente de ellas.
Corteza de pino — un clásico europeo
El pino silvestre (Pinus sylvestris) es la conífera más extendida de Europa. Su corteza contiene procianidinas, compuestos del grupo de los flavonoides por los que también se conocen otros extractos de corteza, como el de pino marítimo. Corteza y agujas tienen una larga historia en las tradiciones populares del norte de Europa.
Enebro — especia y tradición
Juniperus communis lo conoce todo el mundo por la cocina: sus «bayas» azul-negruzcas — botánicamente conos — aromatizan la caza, el chucrut y la ginebra. En la herboristería europea están entre las partes vegetales usadas desde hace más tiempo. El extracto de Gluconix procede de las semillas.
Para las sustancias vegetales la Unión Europea no ha autorizado hasta ahora ninguna declaración de propiedades saludables. Por eso no afirmamos nada sobre su efecto en este producto — solo vale lo que figura en la tabla del cromo de más arriba.